miércoles, 14 de mayo de 2014

Dalí

Dalí era considerado un excéntrico,de esas ersonas que buscan llamar la atención. No se conformaba con una realidad a simple vista, le parecía mucho más fascinante el mundo de los sueños. Esos paisajes y situaciones que tenemos en nuestra mente y que nunca hemos expresado, los objetos desfigurados de los sueños.
Donde sino podríamos ver unos elefantes con unas patas tan largas y delgadas, no es creíble, puede ser por esto por lo que nos atraigan tanto sus obras, es una completa violación de la realidad, ¿Qué nos querrá decir? es un dibujo impecable pero... ¿tendrá algun sentido? Dalí iba a lo estrambótico, todas sus obras tienen un significado, pero no se entiende a simple vista, creaba formas y figuras extrañas, inconexas, un mundo tenebroso asemejándose a su personalidad.
¿A quien no se le hace un nudo en el estómago con estas obras? en un principio seguía con la figuración, pero poco a poco la iba abandonando expniendo figuras sin sentido, normalmente de forma ovalada y colores cálidos, unicamente formas que flotaban en un espacio, pero que no eran agradables a la vista. Dalí no era humilde, no dudaba de su don y forzaba sus dibujos para generar impacto y hacerse ver, inquietaba a los demás, le gustaba ver las reacciones de las personas ante sus obras o sus hazañas. Se dió cuenta de su afán por el surrealismo poco despues de empezar su carrera como pintor, estaba destinado ya que practicamente todas sus obras son de este estilo.