miércoles, 26 de febrero de 2014

Mediterraneismo y Primitivismo

A principios del siglo XX tiene lugar en España,especialmente en Cataluña el movimiento del Noucentismo, impulsado por Eugenio D'ors.

Los artistas catalanes reciben influencias de Paris y del resto de Europa, wue les impulsan al modernismo; sin embargo D'ors propone una idea innovadora, deben modernizarse pero volviéndo a lo clásico. Este nuevo camino hacia la modernidad permitirá a los artistas volver a los inicios y volverse a preocupar por el lenguaje y la naturaleza real de las cosas.


Se instauran dos caminos para volver al clasicismo: el mediterraneismo y el primitivismo.

Como ejemplo de los dos movimientos, e seleccionado dos autores, Maillol con esculturas del mediterraneismo y Manolo Hugué con obras del primitivismo.

Maillol

Autor de principios del siglo XX apuesta por el mediterraneismo para innovar.  Su obra mas famosa es " El mediterráneo"




Estas obras carecen de simbolismo, representan escenas pacíficas, no expresan nada, son equilibradas, y lo que más les caracteriza es la plenitud de la forma y los rasgos redondos que siempre tienen las modelos.

Las tres gracias
Otras obras que representan un claro mediterraneismo son:
La nuit


Hugué

Poe el contrario, este artista aún siendo de la misma época que Maillol opta por el primitivismo para alcanzar así las formas puras, empezar desde el principio para aprender a modernizar.

Su obra más representativa es "La llobera"



 Este arte se inspira en los egipcios, en la rigidez de las formas. Se inspira en lo primitivo, esculturas egipcias, brazos pegados al cuerpo.
Otra obra representativa:


La bacante



jueves, 6 de febrero de 2014

La España negra

Es increíble como el arte guarda una gran relación con su periodo histórico, no podemos comprender un movimiento artístico sin prestar atención a lo que estaba ocurriendo paralelamente en el país, por otra parte, la historia se ve complementada con sus distintos elementos artísticos característicos de cada época.
Centrándonos en la historia de España, el siglo XX y finales del XIX constituyó una etapa de desmoralización y depresión para el pueblo español.
Tras sangrientas batallas, EEUU consiguió terminar con nuestro imperio, aquel al que nunca se ponía el sol, y con eso se destruyó el sentimiento patriótico que había acompañado a nuestro país desde nuestros primeros triunfos y conquistas.
Se género un sentimiento anti militarista y de deseos de regeneración, nos considerábamos atrasados, nuestra cultura había constituido un lastre que no nos había permitido progresar y este era el precio que debíamos pagar.
Aquí es donde entra en juego la pintura de la España negra, representaciones de escenas típicas de España, con un toque pesimista, contraponiendo modernidad y tradición. Incluían elementos característicos de nuestra cultura, fiestas típicas o religión, con otros elementos modernos, como pueden ser los transportes, y creaban un juicio de sí la tradición nos impide progresar adecuadamente acorde con el resto de países.
Un claro ejemplo de este movimiento es Rusiñol, con obras como " Viernes Santo en Castilla " .
En ella representa una procesion católica, compuesta por personas con capuchones negros en un paisaje castizo pasando por debajo de un puente, dicho puente constituye las vías de un tren que pasa en ese momento.
Con esto Rusiñol, nos invita a analizar si la cultura forjada a lo largo de los años puede estar siendo un impedimento para progresar, en un lado la religión, muy arraigada en nuestra historia, y por otro lado el símbolo de la modernidad, el tren.
Ortega y Gasset, filósofo español, defendía que el problema residía en la educación, y que el problema de nuestro atraso, es que España no quiere abrirse, nos sentimos muy cómodos con nuestras tradiciones y cultura y no queremos destacar. Este pensamiento desemboca en el regeneracionismo.